La corrección, según Mariana Eguaras
La corrección no se limita a cazar erratas ni a revisar tildes. Es el paso en el que se consolida la profesionalidad de un manuscrito y en el que se evitan errores que pueden hacer tambalear la credibilidad del autor. Un libro mal corregido desluce incluso el mejor de los contenidos, mientras que uno bien corregido gana en fluidez y en solidez.